Programa para niños con problemas de autismo

Introducción

Durante 33 años, los miembros de Comunidad Los Horcones (1) nos hemos dedicado a la educación especial, principalmente a la educación de niños con problemas de autismo.

Los Horcones es una comunidad de maestros y psicólogos. Los miembros de Comunidad Los Horcones tenemos un estilo de vida cooperativo, basado en el bien común. Una de nuestras principales actividades es la educación de niños con conducta autista.

Los Horcones funciona como una comunidad terapéutica o educativa para niños y jóvenes con diversos déficits conductuales.

En 1971, algunas de las personas que fundamos Los Horcones iniciamos un centro de educación especial (2) en la ciudad de Hermosillo, Sonora, México. El nombre del centro fue "Centro para Niños con Déficit Conductual".

El apoyo que entonces recibimos de los doctores Sidney W. Bijou (3), Ivar Lovaas (4), Francisco Montes y María Irueste (5) fue esencial.

(1) Se le nombra horcón a un tronco de árbol que se bifurca en uno de sus extremos y es utilizado como pilar en las construcciones.

(2) El Centro para Niños con Déficit Conductual fue, a nivel internacional, el primer centro privado con un enfoque totalmente conductista (analítico-conductual) aplicado a la educación de niños con problemas conductuales. Antes de 1971 ya existían escuelas o centros de educación para niños con conducta autista, pero en ellos se aplicaban otros enfoques psicológicos además del conductual. Durante las décadas de los sesenta y setenta, los pocos centros que existían con un enfoque conductual al autismo operaban únicamente dentro de universidades. Por ejemplo, el que dirigía el Dr. Ivar Lovaas en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

(3) Dr. Sidney W. Bijou es pionero en la aplicación de la ciencia de la conducta al desarrollo infantil.

Ver: S. W. Bijou.

(4) Dr. Ivar Lovaas es pionero en la aplicación de principios conductuales a la educación de niños autistas. Sus contribuciones a la educación y comprensión del autismo son sobresalientes.

Ver: Dr. Ivar Lovaas.

(5) Dr. Francisco Montes y la Dra. María Irueste son dos pioneros en la aplicación del análisis de la conducta a la educación especial en México.

Centro para niños con problemas de autismo, localizado en Comunidad Los Horcones, Sonora, México.

El autismo no es una enfermedad; es un problema de conducta. Los niños con este problema presentan excesos y déficits conductuales; es decir, necesitan aprender conductas apropiadas y desaprender las inapropiadas.

Modelo de Comunidad Enseñante

Durante los 33 años de existencia de Comunidad Los Horcones hemos diseñado un modelo para educar a niños con problemas de conducta, principalmente autismo. A este modelo de educación especial lo llamamos Modelo de Comunidad Enseñante.

En pocas palabras, este modelo consiste en proporcionar a los niños una comunidad de apoyo (comunidad terapéutica), donde puedan aprender conductas apropiadas y desaprender las inapropiadas, no solo en la escuela o en la clínica, sino en su vida diaria.

El Modelo de Comunidad Enseñante fomenta el aprendizaje de conductas apropiadas en el medio natural. Así, los niños interactúan diariamente con personas (miembros de la comunidad) capacitadas para educar a niños con problemas de autismo.

Estas interacciones terapéuticas ocurren continuamente y en diversos escenarios: comedor, sala, jardín, automóvil, edificios, tiendas, parques, etc.

Durante estas interacciones, los miembros de la comunidad instigan, refuerzan (enseñan) conductas deseables y extinguen (dejan de reforzar) o corrigen las indeseables.

Por ejemplo, cuando un miembro pasea con un niño, le hace preguntas reforzando sus respuestas apropiadas. A la hora de comer, los niños aprenden a hacerlo correctamente porque comen acompañados de alguien que refuerza sus conductas apropiadas y corrige las inapropiadas. Cuando un niño desea algo, el acompañante lo instiga a pedirlo apropiadamente y refuerza esa conducta.

En un Modelo de Comunidad Enseñante, los niños con problemas de conducta no están separados de la vida social de la comunidad, como sucede en instituciones donde los terapeutas, maestros o psicólogos no conviven con ellos.

Las personas con conducta autista no son vistas como enfermas, sino como personas que necesitan aprender determinadas conductas y dejar de presentar otras.

En un Modelo de Comunidad Enseñante, todos los miembros de la comunidad se relacionan de manera amistosa y educativa con los niños y adolescentes incluidos en el programa. De esta manera, Comunidad Los Horcones funciona como una comunidad terapéutica.

Sesión individual de identificación de dibujos. Las sesiones uno a uno son una parte importante del programa educativo.

Aprendiendo a jugar con sus compañeros.

Un enfoque conductista (analítico-conductual) del autismo es optimista. Afirma que todos los niños con problemas de autismo pueden aprender conductas apropiadas.

Sesión instruccional en el escenario natural. Hay muchas oportunidades educativas en la vida diaria del niño. No todo se aprende en un aula o en un cubículo. Aprovechar el escenario natural para enseñar conductas apropiadas es una característica fundamental del Modelo de Comunidad Enseñante.

Sesión de lectura. Las conductas preacadémicas y académicas son dos de las conductas objetivo de una intervención analítico-conductual.

Sean cuales sean las causas del autismo, necesitamos enseñar conductas apropiadas a las personas que presentan conductas autistas.

Es una lástima que muchos padres dediquen tanto tiempo a buscar un diagnóstico antes de decidir incluir a su hijo en un programa educativo.

Supongamos que un profesional diagnostica a su hijo como "autista" y le dice que la causa es genética.

¿Enseñará ese diagnóstico a su hijo a cumplir instrucciones, a jugar apropiadamente con su hermanito o a comportarse igual que otros niños de su edad?

Por supuesto que no.

Y si el niño aprende, por medio de la educación, a cumplir instrucciones, a imitar, a participar con otros niños en juegos imaginativos y a comunicar lo que siente y piensa, ¿podríamos decir que por ello se ha eliminado el problema genético o que se ha eliminado la causa?

Supongamos ahora que un profesional le receta medicamentos a su hijo.

¿Habrá algún medicamento que enseñe a un niño a leer o a hablar?

Un niño con conducta autista aprendiendo a enseñar a otro.

Jugando en tiempo libre.

Características del Modelo de Comunidad Enseñante

Algunas de las principales características del Modelo de Comunidad Enseñante son las siguientes:

1. Solo se aplican principios del análisis de la conducta (procedimientos analítico-conductuales).

Los principios de la conducta han sido aplicados exitosamente en la educación de niños con problemas de conducta.

Algunos de los principios y procedimientos utilizados son: reforzamiento positivo, extinción, moldeamiento, modelamiento, instigación, desvanecimiento, sobrecorrección, etc.

La aplicación de estos principios implica educar a los niños con afecto y de manera humanitaria.*

Los programas analítico-conductuales incluyen la enseñanza de habilidades intelectuales, afectivas, emocionales y sentimentales.

Por ejemplo, incluyen enseñar al niño a identificar sus propios pensamientos, creencias y sentimientos; enseñar que otras personas también sienten y piensan (Teoría de la Mente).

* Tristemente, el enfoque analítico-conductual del autismo ha sido malinterpretado.

Los psicólogos que están en desacuerdo con una ciencia de la conducta continúan presentándolo equivocadamente, afirmando, entre otras cosas, que los tratamientos analítico-conductuales no toman en cuenta los sentimientos ni los procesos cognitivos de los niños, y que solo se enfocan en conductas observables.

El enfoque analítico-conductual para la educación de niños con conducta autista incluye la enseñanza de habilidades afectivas (emocionales y sentimentales) y cognitivas (razonamiento, pensamiento lógico y crítico, memoria, comprensión, etc.).

Es un enfoque integral y humanista; no se limita únicamente a las conductas motoras.

2. Solo se aplican procedimientos terapéuticos o estrategias que han demostrado ser efectivos.

Afortunadamente, existen programas terapéuticos que han demostrado ser efectivos para establecer y mantener conductas apropiadas, así como para reducir o eliminar conductas inapropiadas en niños que presentan un repertorio de conducta autista.

Estos programas son los que se aplican en nuestro Modelo de Comunidad Enseñante.

Una de las áreas de investigación en Los Horcones es la conducta autista.

3. Los procedimientos analítico-conductuales se aplican al establecimiento y mantenimiento de todas las conductas que favorecen el desarrollo integral de la persona.

Los programas educativos abarcan una amplia variedad de conductas y se desarrollan en una gran diversidad de escenarios físicos y sociales.

Se enseñan conductas de autocuidado, conductas preacadémicas y académicas, conducta verbal (lenguaje) y conducta afectiva (emocional).

Nota. Se malinterpreta el enfoque analítico-conductual del autismo cuando se afirma que no es efectivo para enseñar habilidades sociales y personales.

La educación o tratamiento de niños con conducta autista implica lograr, mediante técnicas educativas formales, aquello que los niños sin conductas autistas aprenden de manera natural en los escenarios cotidianos.

4. Se basa en un sistema de enseñanza individualizado y personalizante.

Cada niño es una persona única; por ello requiere un programa educativo-terapéutico individualizado, adaptado a sus necesidades particulares.

El respeto a la dignidad de una persona con conducta autista implica tratarla como una persona y no como un miembro más de un grupo etiquetado como "autista".

El Modelo de Comunidad Enseñante es personalizante porque trata al individuo como persona, no como un paciente o cliente anónimo.

Asimismo, busca el desarrollo de todas las conductas que hacen de cada individuo una persona: conductas motoras, verbales, cognitivas y afectivas.

5. No se utilizan rótulos o etiquetas.

El enfoque analítico-conductual del autismo no utiliza rótulos como: "autista", "esquizofrénico", "síndrome de Asperger", "retraso mental" o cualquier otra etiqueta diagnóstica para referirse a las personas con problemas de conducta autista.

Los niños son niños. Algunos pueden presentar déficits conductuales, pero ellos no tienen dentro de sí algo llamado "retraso mental", "esquizofrenia", "déficit de atención" o "autismo".

Nota. No rotular o etiquetar a un niño no es lo mismo que rotular o etiquetar su conducta. Por supuesto, la conducta autista es inapropiada y podemos clasificarla para su estudio.

6. El diagnóstico se basa en la observación y evaluación conductual.

Todo diagnóstico de autismo se basa en la observación y evaluación de la conducta.

La conducta autista no es la manifestación o el síntoma de un problema psicológico o biológico del niño.

Por ello, el diagnóstico, dentro del enfoque analítico-conductual, es un reporte de las conductas de una persona, ya sea un niño o un adulto.

Mediante la observación directa de la conducta del niño podemos evaluar su repertorio de conducta autista.

El diagnóstico se elabora con base en estas observaciones, no en pruebas mentales o apreciaciones subjetivas, como decir: "creo que es autista".

Los niños no son autistas; es su conducta la que se clasifica como autista.

Generalmente se consideran conductas autistas las siguientes: autoestimulación (conductas estereotipadas), aislamiento social, berrinches, ecolalia, insistencia en el orden (inflexibilidad o resistencia al cambio), déficits en la comprensión del lenguaje, no responder a instrucciones, no imitar y no mostrar conciencia de que los demás piensan y sienten.

Nota. Para el enfoque analítico-conductual, el diagnóstico es un reporte conductual elaborado con base en una evaluación del repertorio conductual del niño. También considera las variables que mantienen la conducta, no solamente su topografía o frecuencia. Dependiendo de estas variables podemos decir que una conducta es autista o no.

7. Tiene un enfoque optimista.

Todos los niños con problemas de autismo pueden aprender conductas apropiadas.

Aun cuando se crea que el origen de la conducta autista es biológico (genético, bioquímico, etc.), es necesario hacer todo lo posible para ayudar a las personas con conducta autista a aprender comportamientos apropiados.

Todos los niños con conductas autistas pueden beneficiarse de la educación, independientemente de que exista algún problema orgánico que los profesionales identifiquen como la causa del autismo.

Los padres de niños con conductas autistas invierten mucho tiempo y dinero en la obtención de diagnósticos o evaluaciones médicas.

Ellos, junto con la mayor parte de los profesionales, desean descubrir las causas biológicas del autismo.

Independientemente de los resultados obtenidos en esos exámenes, sus hijos necesitan recibir educación y, entre más pronto la reciban, mejor.

Por eso recomendamos a los padres que, tan pronto se den cuenta de que uno de sus hijos se comporta de manera extraña —por ejemplo, que parezca no escuchar ni cumplir instrucciones, que evite convivir con otros o que dedique gran parte del día a las mismas actividades—, comiencen a educarlo sin esperar el diagnóstico.

Las conductas autistas son inapropiadas y riesgosas, se haya diagnosticado o no a su hijo como autista.

8. Cada miembro de la comunidad actúa como maestro (profesor o instructor) para el niño.

En un Modelo de Comunidad Enseñante, todas las personas que integran la comunidad proporcionan consecuencias apropiadas a la conducta del niño: refuerzan las conductas apropiadas y extinguen o corrigen las inapropiadas.

Esta práctica produce resultados altamente positivos en la educación del niño con conducta autista, comparados con aquellos que se obtienen cuando únicamente los profesionales o los padres actúan como terapeutas.

Imagine un escenario social donde todas las personas están de acuerdo sobre cuáles conductas deben enseñarse (reforzarse) y cuáles no deben enseñarse (extinguirse o corregirse).

El niño aprende con mayor facilidad y felicidad.

El Modelo de Comunidad Enseñante cuenta con un escenario comunitario donde el niño puede vivir e interactuar con diferentes personas, incluyendo compañeros de su edad.

En Los Horcones, incluso los hijos de los miembros participan como terapeutas.

Los niños de la comunidad desempeñan un papel muy importante en el establecimiento y mantenimiento de conductas sociales en los niños con conductas autistas.

Por supuesto, a los niños que participan en el Modelo de Comunidad Enseñante no se les separa permanentemente de su familia biológica.

Si así lo desean los padres, los niños permanecen temporalmente en la comunidad para aprender con mayor rapidez un repertorio básico de conductas.

La adquisición de estos repertorios facilita que posteriormente sus padres y familiares puedan aplicar programas educativos en el propio entorno familiar.

Los padres pueden visitar frecuentemente a sus hijos.

Nota. Creemos que los padres generalmente tienen muchas responsabilidades para asumir por sí solos la enseñanza de conductas apropiadas a un hijo con conductas autistas.

Trabajan, atienden otras responsabilidades y cuidan de otros hijos.

Un Modelo de Comunidad Enseñante ayuda a los padres estableciendo un repertorio básico en el niño, de manera que posteriormente ellos puedan mantenerlo y desarrollarlo en casa.

De esta forma, este modelo fomenta la cooperación entre el profesional y la familia.

9. Es un modelo de educación desinstitucionalizada (estrategia naturalista).

Promueve la educación del niño en su ambiente natural, no únicamente en el consultorio, el aula o un cubículo.

Aprovecha las situaciones de la vida diaria para iniciar y mantener interacciones educativas (terapéuticas) entre el niño y su medio social y físico.

También fomenta la participación de más personas, además de los profesionales (maestros o terapeutas), en el proceso educativo.

Las sesiones educativas se llevan a cabo, siempre que es posible, en el medio natural del niño.

Por supuesto, existen programas que solo pueden aplicarse en un cubículo o aula.

Las sesiones de ensayo discreto, es decir, sesiones altamente estructuradas divididas en pequeños segmentos educativos, también pueden realizarse en escenarios naturales.

10. El autismo no es una enfermedad.

El autismo no es algo que el niño tenga.

El término autismo solo se refiere a un repertorio de conductas autistas.

Los niños presentan conductas autistas.

Las causas de estas conductas autistas no están en los genes ni en la mente del niño.

La conducta autista no es un problema orgánico o mental.

La conducta autista es producto de la interacción que el niño tiene con su medio.

En algunos casos, ciertos factores orgánicos pueden participar como eventos disposicionales, es decir, eventos que facilitan o interfieren, pero que no determinan que determinadas condiciones del medio moldeen o mantengan la conducta autista.

La conducta autista se mantiene como producto de la interacción del niño con su medio, principalmente con su medio social.

11. No culpa a otros por las conductas autistas.

Ni los padres ni nadie son culpables de las conductas autistas de un niño.

Sin embargo, los padres, como cualquier otra persona que forma parte del medio social del niño, pueden hacer mucho para ayudarlo a aprender conductas apropiadas.

Ni usted, como padre o madre, ni nadie más es culpable de la conducta autista de su hijo.

Pero usted, al igual que otras personas, puede ayudar muchísimo a que su hijo aprenda conductas apropiadas.

Necesitamos ayudar al niño con conducta autista; con nuestra ayuda, él avanzará.

12. Hay grados de repertorios de conductas autistas.

Algunos niños presentan un repertorio de conductas autistas más amplio o severo que otros.

El Modelo de Comunidad Enseñante se refiere a niveles o grados de conducta autista, no solamente al autismo.

No existen dos repertorios autistas iguales.

Cada niño es único y especial; por ello requiere un programa educativo personalizado.

13. No niega la importancia de la investigación médica.

Conocer los correlatos (fundamentos) biológicos de la conducta autista, saber qué sucede en el organismo (cerebro) de una persona que se comporta autísticamente, es importante.

Sin embargo, es todavía más importante saber cómo educarla, ya que la causa del autismo no es biológica.

Los factores biológicos no explican la conducta autista.

La mayoría de los profesionales que trabajan en autismo afirman que un niño no cumple instrucciones, no habla, no muestra afecto, presenta conductas estereotipadas y no es sensible a los sentimientos de los demás porque padece un trastorno orgánico, por ejemplo, el síndrome del cromosoma X frágil.

Cuando se explica de esa manera la conducta autista, los padres suelen pensar que, por tratarse de un problema genético, se puede hacer muy poco para enseñar conductas apropiadas.

Es interesante preguntarnos:

¿Qué sucede cuando un niño con síndrome del cromosoma X frágil aprende a cumplir instrucciones, a imitar, a jugar con otros niños y a mostrar y recibir afecto?

Si la causa no se ha eliminado, ¿cómo es posible que el comportamiento autista sí haya cambiado?

La explicación de la conducta autista se encuentra en la interacción del niño con su medio y en las consecuencias que recibe su conducta.

Cambiando esas consecuencias, cambia la conducta.

Niños que presentan conducta autista aprenden a jugar con otros niños.

El autismo no es algo que el niño tenga dentro de sí; es una manera de comportarse.

El autismo no es algo que se es.

El niño no es autista; presenta conductas autistas.

Niños aprendiendo a identificar objetos y personas en un libro.

Niño aprendiendo a escribir en el pizarrón.

La mayor parte de los médicos y psicólogos consideran el autismo como un problema causado por factores orgánicos (genéticos, neuroquímicos, etc.).

Por ello, informan a los padres que su hijo con conductas autistas está enfermo y que siempre será autista.

El niño no está enfermo y no es verdad que siempre será autista.

El niño no es autista; su comportamiento puede clasificarse como autista.

No es lo mismo un niño diagnosticado como autista que sabe cumplir instrucciones, autocuidarse, hablar, mostrar afecto y recibirlo, leer, escribir, jugar con amigos y expresar sus sentimientos y gustos, que otro niño también diagnosticado como autista, pero que pasa gran parte del tiempo autoestimulándose, aislado, sin hablar y sin poder relacionarse con otras personas.

El diagnóstico importa poco; lo que importa es la conducta.

De izquierda a derecha: Juan Robinson, Lena e Ivar Lovaas, Mireya Robinson, Javier, Linda y Esteban Armendáriz, y Mireya Bustamante (miembros de Los Horcones) en UCLA.

Algunos de los miembros de Los Horcones estudiaron directamente con el Dr. Ivar Lovaas, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Todos están fuertemente comprometidos con la ciencia del análisis de la conducta y su filosofía: el conductismo radical.

En 1999, Los Horcones recibió un premio internacional de la Asociación para el Análisis de la Conducta Internacional (ABAI).

El premio fue otorgado por el trabajo que sus miembros realizan en la educación de niños con problemas de conducta autista, por sus investigaciones conductuales y por su labor en la difusión del Análisis de la Conducta a nivel internacional durante 27 años.

Talleres, conferencias y consultas

Los miembros de Los Horcones ofrecen talleres y conferencias sobre el Modelo de Comunidad Enseñante (aplicación de principios conductuales a la educación especial) en México y en otros países donde son solicitados.

Asesoramos a padres y profesionales en la aplicación de principios de la conducta a la educación de niños que presentan conductas autistas.

Si usted está interesado en consultas, conferencias o talleres, por favor comuníquese con nosotros.

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Nota histórica: Esta página forma parte del Sitio Histórico de Los Horcones. Se ha conservado su contenido, estructura e imágenes lo más fielmente posible al sitio web original. Debido a su carácter histórico, algunos datos, programas, personas, enlaces o información pueden no reflejar la situación actual de la comunidad.