Los Horcones

Centro de Intervención Conductual Temprana
para niños que presentan conducta autista

  Escuela Los Horcones
   

 

El Modelo de Comunidad Enseñante consiste en proveer a los niños y adolescentes con problemas de conducta no sólo el apoyo de un medio familiar y escolar, sino el de un medio social -una comunidad- donde puedan aprender las conductas necesarias en el medio natural en que ocurren (hogar, trabajo, parque, etc.).

En un Modelo de Comunidad Enseñante, todos los adultos de la sociedad se relacionan amistosamente con los niños y adolescentes incluidos en este programa y de esta manera llegan a ser importantes para ellos. La intervención de los adultos con los niños es en equipo, dentro de una variedad de actividades de la vida diaria: juego, trabajo, diversión, clases, comida, paseos, etc. Durante estas interacciones que se dan en el escenario natural, los adultos instigan y refuerzan las conductas deseables de los niños, y extinguen o corrigen sus conductas indeseables. Por ejemplo: cuando alguien pasea con un niño con conducta autista, le hace preguntas y le refuerza (aprueba) respuestas apropiadas o aproximaciones apropiadas de habilidades conversacionales. Cuando comemos con ellos, les enseñamos a comer apropiadamente. Cuando trabajamos juntos (ej. regando plantas) les enseñamos a desempeñar tareas ocupacionales simples o de acuerdo a su capacidad. De esta manera, Los Horcones se convierte en una comunidad terapéutica.

En un Modelo de Comunidad Enseñante, los niños y adolescentes con problemas de conducta, nunca están aislados de la vida social, al contrario, están integrados a ella.

Escuela Los Horcones
 

 

Algunas de las características principales del Modelo de Comunidad Enseñante son:

1) Sólo se aplican principios del análisis de la conducta. (Procedimientos analíticos conductuales).

Los principios de la conducta han sido aplicados exitosamente en la educación de niños que presentan problemas de conducta. Algunos de estos principios y procedimientos aplicados son: reforzamiento positivo, extinción, moldeamiento, modelamiento, instigación, desvanecimiento, sobrecorrección, etc.

La aplicación de estos principios involucra educar a los niños con afecto y de manera humanitaria.

Los programas analíticos conductuales incluyen la enseñaza de habilidades intelectuales y afectivas; emocionales y sentimentales. Por ejemplo, incluye enseñar a un niño a identificar sus propios pensamientos, creencias o sentimientos, enseñar a que el niño se dé cuenta que otros sienten y piensan (Teoría de la Mente).

*Tristemente, el enfoque analítico conductual al "autismo" se ha malinterpretado. Los psicólogos que están en desacuerdo con la ciencia de la conducta continúan presentándola equivocadamente, diciendo, entre otra cosas, que el tratamiento analítico conductual no toma en cuenta los sentimientos y los procesos cognitivos de los niños, que sólo se enfoca a conductas observables para otros, es decir, únicamente a lo que los niños hacen y dicen.

El enfoque analítico conductual a la educación de niños que presentan conducta autista, involucra la enseñanza de habilidades afectivas (sentimentales, emocionales) y habilidades cognitivas (razonamiento, pensamiento lógico y crítico, memorización, comprensión, etc.).


El enfoque conductual es integral y humanista, no sólo enseña conductas motoras sino todas aquellas conductas que ayuden al niño a ser mejor persona.

2) Sólo se aplican procedimientos terapéuticos o estrategias que han demostrado ser efectivas.

 
   

Afortunadamente, existen programas terapéuticos que han demostrado ser efectivos para moldear y mantener conductas apropiadas, y para reducir o eliminar conductas inapropiadas en niños que presentan un repertorio de conducta autista. Estos programas son los que se aplican en nuestro Modelo de Comunidad Enseñante.

Una de las áreas de investigación en Los Horcones es la conducta autista.

3) Los procedimientos analíticos conductuales son aplicados al establecimiento y mantenimiento de todas las conductas que ayuden a que un individuo se desarrolle como persona.

Los programas educativos basados en un enfoque analítico conductual tienen como objetivo la enseñanza de una amplia variedad de conductas, en una gran diversidad de escenarios físicos y sociales. Por ejemplo, conductas de autocuidado, conductas pre-académicas y académicas (intelectuales), conducta verbal (lenguaje), conducta afectiva (emocional).

Nota. Se malinterpreta el enfoque analítico conductual al "autismo" cuando se dice que este enfoque no es efectivo para enseñar habilidades sociales y personales.

El objetivo de la educación o "tratamiento" basado en el enfoque analítico conductual consiste en enseñar conductas y reforzadores (gustos) apropiados y en desaprender conductas y reforzadores inapropiados.

4) Se basa en un sistema de enseñanza individual y personalizado.

Cada niño es considerado como una persona única, por ello, requiere de un programa educativo-terapéutico individualizado, es decir, adaptado a las necesidades de cada niño. El respeto a la dignidad de una persona que presenta problemas de conducta autista incluye tratarlo como una persona, y no como un miembro más de un grupo que ha sido etiquetado como "autista".

El Modelo de Comunidad Enseñante es personalizado en el sentido de que trata al individuo como persona, no como un paciente o cliente anónimo. También en el sentido de que busca el desarrollo total del individuo como persona. Buscamos el desarrollo de todas las conductas que hacen de cada individuo, una persona: conducta motoras, verbales, cognitivas y afectivas.

5) No se utlizan rótulos o etiquetas.

El enfoque analítico conductual al "autismo" no utiliza rótulos como: "autista", "esquizofrénico", "síndrome de Asperger", "retrasado mental" o alguna otra etiqueta diagnóstica para referirnos a las personas que presentan problemas de conducta autista.

Los niños son niños. Algunos niños pueden presentar problemas conductuales, pero no significa que estos niños tengan dentro de sí algo como "retraso mental", "esquizofrenia", "déficit atencional" o "autismo".

Nota. Rotular o etiquetar a un niño es diferente a rotular o etiquetar la conducta que este presenta. Por supuesto, la conducta autista es inapropiada y podemos etiquetarla para su estudio.

6) El diagnóstico se basa en una observación y evaluación conductual.

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  Atardecer - Los Horcones -

Todo diagnóstico de "autismo" se basa en la observación y evaluación de la conducta. La conducta autista no es la manifestación o un síntoma de un problema psicológico o biológico del niño. Por ello, el diagnóstico, dentro del enfoque analítico conductual, es un reporte de las conductas existentes o no de una persona, ya sea éste un niño o un adulto.

Mediante la observación directa de la conducta del niño, podemos evaluar su repertorio de conducta autista. El diagnóstico se elabora basándonos en estas observaciones, no en pruebas mentales o apreciaciones subjetivas, como decir: "creo que Pedrito es autista".

Los niños no son autistas; es su conducta la que rotulamos como autista. Generalmente, conductas como las siguientes son consideradas conductas autistas: auto-estimulación (conductas estereotipadas), aislamiento social, berrinches, ecolalia, insistencia en el orden (inflexibilidad, resistencia al cambio), déficits en comprensión del lenguaje, no responder a intrucciones, no imitar, "no tener conciencia de que los demás piensan y sienten", etc.

Nota. Para el enfoque analítico conductual, el diagnóstico es un reporte conductual que se elabora con base en una evaluación del repertorio conductual del niño, considera también las variables que mantienen la conducta, no sólo la topografía o la cantidad de conducta. Dependiendo de estas variables podemos decir